Evangelio

Orar desde el mundo obrero: Domingo de Ascensión

Posted on Updated on

¿Qué señales nos están pidiendo hoy a nosotros –cristianos– nuestros hermanos empobrecidos, “injusticiados”, robados en sus derechos… a quienes tenemos la misión de anunciarles la Buena Nueva? ¿Qué demonios hay que expulsar, qué serpientes inutilizar, qué veneno desprestigiar? ¿Qué lenguaje nuevo están esperando de nosotros?

¿No era posible otra política económica? Decir que no sería lo mismo que afirmar que la justicia no es posible. Y eso un cristiano jamás lo podrá decir. No, no exigimos la justicia perfecta del Reino de Dios; sólo la justicia posible de un reino de personas que respete su dignidad inviolable. Otra política es posible. Sí, Y de nosotros, el pueblo, depende que comience su andadura.

Imagen tomada de: http://www.mugak.eu

Sólo el que ha experimentado la confianza de Jesús en él puede decir, puede decir en verdad: creo en ti, Jesús. (…) El no creer que implica condenación (Mc 16, 16) es el no amar al necesitado (Mt 25, 31 ss), es el negarse a secundar los derechos de los empobrecidos.

Advertisements

Las leyes que imponen marginación no son voluntad de Dios

Posted on Updated on

A veces escuchamos a contertulios repetir: “…las deudas se pagan”.

¿Quién puede rezar el Padrenuestro y exigir el pago a quien no puede? Me viene a la memoria el texto de Mt sobre el siervo sin entrañas (Mt 18, 21-35). ¡Qué pena de esta Europa cristiana que ha construido un muro impenetrable alrededor de los negocios para que la fe no pueda entrar en ellos! ¡Una cosa es la fe y otra los negocios!, dicen estos europeos.

Pero para nosotros la fe es la manera de ver las cosas de este mundo como las ve Dios. ¡Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres!

Para la mentalidad judía. los leprosos eran impuros por su enfermedad. Ante esta marginación, Jesús no puede soportar visión de la miseria humana, se conmueve y al tocar al leproso, niega con su gesto que Dios excluya de su favor a nadie, y hace presente la acción divina que saca de su opresión a los marginados. La ley que no tiene piedad de la miseria del hombre es pura ideología y ha de ser erradicada.

La injusticia social motivada por el capitalismo no ha sido «dispuesta» por la amorosa Providencia de Dios, El que se resigna ante la injusticia… peca contra la virtud cardinal de la fortaleza. Jesús jamás fue manso ni resignado ante la injusticia social

Dios promueve salvación desde las periferias

Posted on Updated on

Todos los detalles del nacimiento del Hijo de Dios coinciden en actuar desde las periferias para salvar a todos.

AnunciacionEl anuncio del nacimiento de Juan Bautista acontece en Jerusalén, la capital de Israel, centro político y religioso del pueblo judío. El nacimiento de Jesús se anuncia en un pueblo desconocido de las montañas de Galilea; una aldea sin relieve alguno, llamada Nazaret, de donde nadie esperaba que saliera algo bueno. Años más tarde, los pueblos humildes acogerán el mensaje de Jesucristo, mientras que Jerusalén lo rechazará. Siempre son los pequeños e insignificantes los que mejor entienden la Buena Noticia de Dios.

El nacimiento de Juan Bautista tiene lugar en el espacio solemne y sagrado del templo. El de Jesús en una casa pobre de una aldea. Años más tardes, Jesús se hará presente donde la gente vive, trabaja, goza y sufre. Vive entre ellos aliviando el sufrimiento y ofreciendo el perdón del Padre. Dios se ha hecho “carne” no para permanecer en los templos, sino para “poner su morada entre los hombres” y compartir nuestra vida. El anuncio del nacimiento de Juan Bautista lo escucha un “varón” venerable, el sacerdote Zacarías, durante una solemne celebración ritual. El anuncio del nacimiento de Jesús se le hace a María, una “adolescente”. No se indica dónde está ni qué está haciendo: ¿a quién puede interesar el trabajo de una mujer? Sin embargo, Jesús, el Hijo de Dios encarnado, mirará a las mujeres de manera diferente, defenderá su dignidad y las acogerá entre sus discípulos.

El Salvador del mundo no nace como fruto del amor de unos esposos que se quieren mutuamente. Nace como fruto del Amor de Dios a toda la humanidad. Jesús no es un regalo que nos hacen María y José. Es un regalo que nos hace Dios.

Obras son amores y no buenas razones

Posted on Updated on

A la persona creyente no se la reconoce por lo que dice (“¡Señor, Señor!”), sino por lo que hace (“cumplir la voluntad de Dios”): dar de comer al hambriento (Mt 25, 31ss)… desviarse de su camino para atender al malherido (Lc 10,25ss).

Cansados de hablar hasta “desgarrarnos los labios” … el cansancio nos tienta, cuando nada hemos hecho, sino hablar. Perderemos la voz, profetas mudos gesticulando al vacío… todo será posible. Sí, podremos cansarnos de hablar hasta “desgarrarnos los labios” … pero de comprometernos con los últimos y amar… ¿cuándo?