Empobrecidos

La necesidad de una vida nueva… ¿quién la siente?

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¡Ay de aquellos
que sólo ven en el pobre una mano que mendiga
y no una dignidad indestructible,
que busca la justicia.

B. Glez. Vuelta

Cada día avanzamos un poco por el camino desviado de querer que el cristianismo se vaya adaptando a las apetencias naturales de nuestra vida, en vez de avanzar por el camino de adaptar cada día más que nuestra vida a las exigencias del cristianismo. (Guillermo Rovirosa)

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Dios promueve salvación desde las periferias

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Todos los detalles del nacimiento del Hijo de Dios coinciden en actuar desde las periferias para salvar a todos.

AnunciacionEl anuncio del nacimiento de Juan Bautista acontece en Jerusalén, la capital de Israel, centro político y religioso del pueblo judío. El nacimiento de Jesús se anuncia en un pueblo desconocido de las montañas de Galilea; una aldea sin relieve alguno, llamada Nazaret, de donde nadie esperaba que saliera algo bueno. Años más tarde, los pueblos humildes acogerán el mensaje de Jesucristo, mientras que Jerusalén lo rechazará. Siempre son los pequeños e insignificantes los que mejor entienden la Buena Noticia de Dios.

El nacimiento de Juan Bautista tiene lugar en el espacio solemne y sagrado del templo. El de Jesús en una casa pobre de una aldea. Años más tardes, Jesús se hará presente donde la gente vive, trabaja, goza y sufre. Vive entre ellos aliviando el sufrimiento y ofreciendo el perdón del Padre. Dios se ha hecho “carne” no para permanecer en los templos, sino para “poner su morada entre los hombres” y compartir nuestra vida. El anuncio del nacimiento de Juan Bautista lo escucha un “varón” venerable, el sacerdote Zacarías, durante una solemne celebración ritual. El anuncio del nacimiento de Jesús se le hace a María, una “adolescente”. No se indica dónde está ni qué está haciendo: ¿a quién puede interesar el trabajo de una mujer? Sin embargo, Jesús, el Hijo de Dios encarnado, mirará a las mujeres de manera diferente, defenderá su dignidad y las acogerá entre sus discípulos.

El Salvador del mundo no nace como fruto del amor de unos esposos que se quieren mutuamente. Nace como fruto del Amor de Dios a toda la humanidad. Jesús no es un regalo que nos hacen María y José. Es un regalo que nos hace Dios.