Día Mujer Trabajadora

Construyendo igualdad. ¡Una lucha de todas las personas!

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Seguimos celebrando el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, como símbolo de la lucha pacífica en la que históricamente tantas mujeres trabajadoras se han organizado y siguen haciéndolo por el reconocimiento de su dignidad. Lucha que hoy sigue más viva que nunca para reivindicar el fin de la desigualdad, violencia e injusticia
que aún muchas mujeres sufren:

  • Precarización laboral:
  • Mayor desempleo femenino
  • Brecha salarial
  • Dificultades para la conciliación laboral.
  • Violencia contra la mujer
  • Techo de cristal.

190308 Manifiesto8M

Es urgente que apostemos por otra economía que tenga como centro a la persona, el bien común y el cuidado de la naturaleza, que abandone este modelo depredador que genera desigualdad, pobreza y muerte…

Necesitamos desfeminizar los cuidados, porque el cuidado es responsabilidad de la humanidad, por lo que no es exclusividad de las mujeres. Para ello necesitamos un planteamiento nuevo de políticas sociales, de género y educativas, comenzar a desaprender cánones establecidos por este sistema capitalista y patriarcal y dar pie a formas nuevas de relacionarnos, asumir responsabilidades que son de todas las personas, así como nuevos roles necesarios que tiene que asumir la sociedad para posibilitar una igualdad real

Necesitamos otra forma de organizar el empleo donde se ponga en el centro de toda actividad el valor de la persona y su dignidad posibilitándole desarrollarse en su integridad e igualdad de oportunidades.

Hacemos una llamada para avanzar hacia la igualdad real en el seno de nuestra Iglesia, donde se reconozca el papel y el protagonismo de las mujeres dentro de la comunidad eclesial y en la tarea de anunciar el Evangelio. (…) Jesús eligió a las mujeres para ser las primeras en anunciar que había resucitado, mujeres valientes, que confiaron, permanecieron fieles hasta el final y que no tuvieron miedo a salir corriendo y anunciar
que Jesús estaba vivo.

Por ello, junto al resto de compañeras y compañeros, nos sumamos a las movilizaciones de las organizaciones que buscan visibilizar la discriminación que sufren las mujeres trabajadoras, tanto al intentar acceder al empleo como una vez que acceden a él, y queremos ser voz de tantas mujeres heridas por este sistema capitalista injusto, que deshumaniza y es tan contrario a los planes de Dios.

Lee el manifiesto completo aquí y descárgalo en PDF aquí.

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Dignidad y lucha de las mujeres

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Desde el grupo de HOAC Ubrique, queremos preparar la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el 8 de Marzo. En esta entrada, resumimos un interesante artículo de Teresa García Gómez en la revista ¡Tú!, editada por HOAC. Puedes leer el artículo completo aquí.

La mujer ha sido relegada históricamente en todos los ámbitos, también en el laboral. El paro y la precariedad tienen hoy rostro de mujer. La segregación ocupacional (empleos de chicas y de chicos) y las diferencias salariales siguen ahí.

(…) Buena parte del empleo femenino se ha concentrado en unos pocos sectores económicos que, no por casualidad, presentan peores condiciones de trabajo y salarios menores, como el comercio minorista, la hostelería o la limpieza.

La incorporación de la mujer al trabajo no ha tenido, sin embargo, el efecto de equilibrar el reparto del trabajo doméstico. Las mujeres le dedican una hora más al día. (…)

El criterio que rige la concepción del trabajo donde se prima la producción y el máximo beneficio ante la vida y la dignidad de las personas, pretende naturalizar unas actitudes y un sistema económico que acrecientan las desigualdades sociales y laborales entre los hombres y las mujeres.

En pleno siglo XXI, continúa la violencia verbal y física que padecemos las mujeres y que lleva a grandes feminicidios (crimen de odio: el asesinato de una mujer por el hecho de serlo), sobre todo en un contexto cultural discriminatorio, es decir, en los sectores más pobres y desprotegidos.

«Las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente», se puede leer en Evangelii gaudium.

Bien claro lo dijo Francisco: «La Virgen María era más importante que los apóstoles, los obispos, los diáconos y los sacerdotes. La mujer, en la Iglesia, es más importante que los obispos y los sacerdotes; el cómo es lo que debemos intentar explicitar mejor» (Conferencia de prensa del Papa durante el vuelo de regreso a Roma, 28 de julio de 2013).

Es una ardua y complicada tarea que requiere un gran esfuerzo para cambiar actitudes empresariales machistas por actitudes de respeto, una economía que mata y excluye por una economía de comunión y cuidado, una mentalidad patriarcal por un trato entre iguales.

Requiere una conversión personal que nos haga abrir los ojos a las dificultades de las demás acompañando en la precariedad y de la implicación de una comunidad cuidadora que proteja y procure el bien común.

(Artículo de Teresa García Gómez en ¡Tú!). Puedes leerlo completo aquí.

 

Cultura de la igualdad y de la vida

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(Artículo de Francisco Porcar, publicado en ¡TÚ! Marzo 2015)

A principios del siglo XIX, Flora Tristán, obrera y feminista, denunciaba el uso esclavista que se hacía de las mujeres trabajadoras, tratándolas como parias y defendía en el programa político que proponía a obreras y obreros, “Unión Obrera”, el reconocimiento de la igualdad de derechos del hombre y la mujer “como único medio para constituir la unidad humana”. Consideraba la cultura de la igualdad esencial para el movimiento obrero.

En su época, esa igualdad no se reconocía ni siquiera teóricamente, mucho menos en la práctica. Hoy, gracias a la lucha de muchos años, hemos logrado algunas conquistas en ese terreno. Pero las desigualdades de género siguen pesando como una losa sobre nuestra humanidad.

En la historia de los trabajadores y las trabajadoras, hoy también, esa persistencia de injustas desigualdades está relacionada, entre otros, con un hecho, el choque entre la lógica que impone un modelo económico y social que quiere someterlo todo a la búsqueda de la máxima rentabilidad y lucro, y la lógica de la vida que ha intentado defender el movimiento obrero buscando conquistar espacios (tiempo) de vida y condiciones de seguridad (derechos) para la vida de las familias trabajadoras, para liberar a trabajadoras y trabajadores de la esclavitud economicista que les instrumentaliza y les dificulta una vida digna.

Ese choque entre rentabilidad y vida, por efecto entre otras cosas de la misma división sexual del trabajo que se ha impuesto, y de la atribución casi en exclusiva a las mujeres también de la tarea de cuidadoras en aspectos esenciales para la vida, las mujeres trabajadoras han ocupado, y ocupan, una posición de mayor vulnerabilidad que se expresa en más precariedad labora, peores condiciones laborales, salariales…, porque también esas tareas de cuidado de la vida son penalizadas por un sistema económico que las ve como una carga, un coste que reduce la rentabilidad.

Por eso, en la lucha por la igualdad es esencial la conquista de una cultura de la vida, del derecho a vivir con dignidad, que ponga en su lugar de simple instrumento la lógica del beneficio y la rentabilidad que hoy nos domina. Para construir “la unidad humana”, que decía Flora Tristán, esa cultura de la vida es esencial, hoy más que nunca.

Eucaristía dedicada a la Mujer Trabajadora

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Con motivo del día internacional de la mujer que se celebra el domingo 08 de marzo, la HOAC de Ubrique, participará de forma activa en la eucaristía del domingo a las 12 horas, en la iglesia de Nuestra Señora de la O. Desde aquí invitamos a todas aquellas personas sensibles con la situación de desigualdad que sigue sufriendo la mujer en el ámbito laboral y el doméstico, a que se sumen a nosotros en esta participación.

Hoy, 8 de marzo de 2015, tal y como llevan haciendo tantas mujeres durante todos estos años sigue siendo necesario luchar contra la injusticia, la precariedad y la discriminación en el trabajo, sin el cual no podremos desarrollar una vida digna.

Si bien últimamente las distancias entre varones y mujeres han disminuido en tasas de paro, tasas de ocupación y de actividad, no es menos cierto que las diferencias siguen existiendo y que el acercamiento no ha sido por mejora de la situación de las mujeres sino por empeoramiento de la de los varones.

Pongamos un ejemplo. En lo que llevamos de año, en Ubrique, contamos con 1176 hombres apuntados en las listas del paro, frente a 1751 mujeres (un 49% más). Además, se han firmado 434 contratos para hombres, frente a 321 destinados a mujeres (un 24% menos).

Son muchas las mujeres en nuestro pueblo, que se ven obligadas a dejar su trabajo para dedicarse al cuidado de los niños o de las personas mayores. Cuando reintentan incorporarse al mercado del trabajo, les es difícil encontrar un empleo, porque llevan “mucho tiempo fuera del mundo laboral”, o porque buscan, en algunas ocasiones, empleos a tiempo parcial. Esta modalidad, incentivada como una pretendida fórmula de conciliación familiar, supone en muchos casos menores ingresos, dificultades en el desarrollo de la carrera profesional y menor protección social. A todo esto los cuidados siguen recayendo fundamentalmente en la mujer, por lo que aún debe soportar la doble carga de trabajo (en el ámbito productivo y doméstico).

Por otro lado, durante la crisis, se está produciendo un incremento del volumen de personas que teniendo trabajo se sitúan por debajo del umbral de la pobreza. De ello tienen una larga experiencia las mujeres trabajadoras. Una de las causas del empobrecimiento de las mujeres asalariadas sigue siendo el resultado de la concentración de su actividad en ocupaciones con salarios más bajos. Además de desempeñar trabajos precarios y con peores condiciones laborales.

Desde la HOAC de Ubrique, vemos necesario seguir defendiendo y promoviendo la dignidad de la mujer así como seguir denunciando este sistema injusto de raíz, creador de esta terrible desigualdad social. El Papa Francisco nos recuerda que “se ha de garantizar la presencia de las mujeres en el ámbito laboral y en los diversos lugares donde se toman las decisiones importantes, tanto en la Iglesia como en las estructuras sociales”.

Expresamos nuestro compromiso de seguir trabajando para superar las diferencias vergonzosas que hoy siguen persistiendo. Al mismo tiempo, convocamos a toda la sociedad, a las organizaciones e instituciones y a la propia Iglesia, a luchar contra un individualismo que nos lleva a pensar únicamente en el bien inmediato de nosotros y nuestras familias, aún a pesar de que se pisoteen los derechos de tantas mujeres, y trabajar por un bien común para todos. Sigamos aportando esperanza junto a todas las mujeres.

Semana de la mujer, incansable trabajadora

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Esta semana culminará el domingo 08 de marzo con la celebración del Día Internacional de la Mujer. Para calentar motores, compartimos aquí algunas reflexiones del Papa Francisco en su exhortación apostólica “La Alegría del Evangelio“:

Es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva (…) en los diversos lugares donde se toman las decisiones importantes, tanto en la Iglesia, como en las estructuras sociales (E.G. 103)

En la Iglesia, las funciones no dan lugar a la superioridad de los unos sobre los otros. De hecho, una mujer, María, es más importante que todos los obispos. (…) Los pastores y teólogos podrían ayudar a reconocer mejor lo que esto implica con respecto al posible lugar de la mujer allí donde se toman las decisiones importante, en los diversos ámbitos de la Iglesia (E.G. 104)

Eucaristía Día de la Mujer Trabajadora

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El sábado 08 de marzo se celebraba el día de la mujer trabajadora. Con este motivo, la Hermandad Obrera de Acción Católica de Ubrique, celebró una eucaristía en la capilla del Convento de la Virgen de los Remedios.

La ceremonia estuvo oficiada por el vicario parroquial, D. Pedro, y en ella, el grupo de HOAC presentó una monición de entrada, unas peticiones, y un manifiesto, basado en el manifiesto elaborado por la HOAC y la JOC a nivel general, así como en el editorial del periódico TÚ, editado por la HOAC.